Por mucho que lo planifiques, no todo sale siempre según lo previsto. Un ejemplo claro: aunque todo mi equipaje llegó intacto, no todo el contenido del equipaje llegó intacto. Me acabo de dar cuenta hoy mismo, cuando me mudé a mi nuevo departamento y conecté mi ordenador y mi pantalla LCD.

Sí, mi pantalla LCD está completamente destrozada: se ha roto sin posibilidad de reparación. Ahora parece una obra de arte moderno, así que, aunque quizá la cuelgue en la pared del salón (es broma), no me va a servir de mucho en la oficina. Por suerte, el departamento venía con un ordenador que tiene un monitor pequeño, así que me las estoy apañando, pero pronto buscaré una nueva pantalla LCD. Es lo único que no quería hacer, ya que los aparatos electrónicos son muy caros aquí. Bueno, en el contexto general de lo que ha pasado en el último día, esto es relativamente menor. Todavía no he tenido fuerzas para contarlo todo, pero lo haré en breve… estad atentos a la Parte I.