Cuando empecé este blog, muchas de mis primeras entradas se centraban en todas las diferencias que experimentaba al vivir en Buenos Aires en comparación con haber vivido toda mi vida en Estados Unidos. Bueno, después de más de dos años y ahora que este se ha convertido en mi hogar semipermanente, esas pequeñas diferencias prácticamente han desaparecido a medida que he pasado de ser un turista a simplemente vivir mi día a día.
Me ha parecido curioso encontrar esta antigua entrada de blog inédita de mis primeros días en Buenos Aires. Era una lista de mis observaciones aleatorias que tenía pensado publicar como entrada semanal. Repasarlas me ha transportado sin duda a una época anterior de exploración de la ciudad. En fin, quizá a vosotros también os resulten interesantes…
- En Estados Unidos, cuando compras un formato más grande de algo, es de esperar que pagues menos por la misma cantidad que por la opción de menor tamaño del mismo producto. En Argentina no es así. Cuando vamos a las tiendas, muchos de los productos de formato más grande cuestan más por kilo o por litro que la versión más pequeña. ¿A qué se debe esto?
- El 98 % de los taxis de aquí tienen un rosario colgado del retrovisor.
- Buenos Aires es el lugar donde toda la música de los 80 y los 90 viene a morir. ¡En serio, aquí les encanta la música de los 80! Suena en la radio constantemente.
- Nadie come sobre la marcha.
Sí, sigue siendo cierto a día de hoy, pero ya ni siquiera es algo en lo que me pare a pensar. Cuando volvamos a Estados Unidos a finales de este verano, me pregunto qué cosas me resultarán extrañas allí…